La variedad de modalidades y precios de alojamientos es completa. Es facil hallar desde los más lujosos resort a pousadas muy básicas pero no por ello menos recomendables y de precios muy asequibles.
Tampoco es dificil encontrar ofertas de particulares que alquilan alojamientos de calidad muy diversa.
Los precios y la disponibilidad de plazas varían mucho según la época del año. Hay fechas particularmente caras y difíciles como el reveillón (fin de año) en que las calles de Pipa están abarrotadas de brasileños/as que acuden de cientos de kilómetros a la redonda trayendo algunos para su comodidad durante las fiestas los enseres más variados desde ventiladores hasta colchones.
Por supuesto que esta circunstancia se ve reflejada en las listas de precios de las pousadas y hoteles y sobre todo en los precios que ofrecen los particulares que no tienen esas listas y pueden pedir una fortuna por una simple choza a la que para colmo llaman chalet.